La historia detrás de Abrigo Felino. ¿Cómo ayudar a un gato callejero que no puedes adoptar ?
¡ Hola ! Soy Eve y, desde 2022, alimento a gatitos en situación de abandono o que viven en lugares donde muchas veces pasan inadvertidos o son ignorados.
Con el tiempo, me fui encariñando con cada uno de ellos y entendí que no era suficiente con alimentarlos, también necesitaban protección, cuidados y una oportunidad de tener una vida mejor.
Compartimos, pollito e hígado, una comida que esperan con entusiasmo y que reciben con la confianza que construimos día a día. Mady ( tricolor ), El Flaco ( panterita), Felix ( gris y blanco, arriba ) y Sasha ( gris y blanca, abajo ) Solo 4 de la pandilla hermosa de 20.
A lo largo de estos años fui viendo de cerca cómo los gatitos que viven a la intemperie sufren las bajas temperaturas. Los encontré refugiándose en pequeños huecos para protegerse del frío, con sus espaldas cubiertas de escarcha durante las mañanas más heladas, y a muchos de ellos con secreción nasal y ojos llorosos como consecuencia de la exposición constante al clima.
Dos historias distintas, una misma necesidad de refugio. Coco encuentra su camino cada día por un pequeño hueco entre las piedras para llegar al lugar que reconoce como seguro. Pancha, descansaba dentro de una caja de cartón, convertida en hogar. ( Hoy en día Panchita es la reina de una cama grande y confortable)
Pero el frío no es el único peligro. En su desesperada búsqueda de calor, muchos gatos se esconden dentro de los motores de los autos, poniendose en riesgo. Asi, comencé buscando la forma de aliviar el frío de los gatitos que vivían a la intemperie, armando refugios con cajas de cartón. Primero las envolví con nylon, luego con films y contacts, y les coloqué mantas de polar en su interior. Pero duraban poco: el cartón se humedecía, se deformaba y las mantas también terminaban mojándose. Si no podía cambiarlas a diario, aquello que intentaba protegerlos podía terminar perjudicándolos.
Esa realidad me llevó a investigar materiales y formas más eficientes de conservar el calor en espacios reducidos. Quería encontrar una solución que realmente les brindara abrigo y seguridad durante el invierno. Un día me animé, compré todo lo necesario y comencé a darle forma a esa idea que venía creciendo en mi corazón. Así logré crear lo que tanto anhelaba para los michis: un lugar cálido, seguro y pensado especialmente para quienes aún no tienen un hogar.
El refugio ofrece justamente lo que promete el nombre:Protección contra lluvia, viento y frío. Seguridad para gatos vulnerables. Calidez gracias al aislamiento térmico. Un espacio propio para descansar y recuperarse.